Autores: Lorea Mendiola, Pilar González, Angel Cebollada
Las implicaciones medioambientales de la movilidad y su relación con los usos del suelo han estado en el centro del debate científico reciente. El objetivo de este artículo es determinar si los distintos tipos de desarrollo urbano están relacionados con diferentes patrones de movilidad al trabajo e influyen en el impacto ambiental de los desplazamientos. El análisis se realiza a escala local considerando el proceso de desurbanización que tuvo lugar en Bizkaia entre 1991 y 2001. Cuando se trabaja con datos georreferenciados de corte transversal, el espacio suele desempeñar un papel importante como fuente de externalidades o efectos indirectos. En consecuencia, se han aplicado métodos de econometría espacial. Los resultados indican que los aumentos del impacto ambiental de la movilidad están asociados a bajas densidades de población y concentraciones geográficas y a una alta especialización residencial (una baja proporción de puestos de trabajo por residente). Además, estos aumentos son mayores en las localidades rodeadas de otras que generan un mayor impacto ambiental.